Vivir
con quemaduras o mejor dicho, sobrevivir a quemaduras graves es difícil y a
veces imposible. Es la historia de supervivencia de Kim Phuc, una mujer
vietnamita que sobrevivió cuando era niña a las horribles quemaduras del
napalm, esa horrible invención humana para destruir a otros seres humanos y que
se ha usado en muchas guerras. (El napalm o gasolina gelatinosa es un
combustible que produce una combustión más duradera que la de la gasolina
simple. Esta característica ha hecho que sea utilizado por algunos ejércitos en
varias guerras).
Kim es
ahora una persona adulta que ha aprendido a lidiar con su pasado, en una
búsqueda llena de preguntas que a lo mejor nunca tendrán una respuesta
racional. Está casada y tiene dos hijos. Vive en Canadá y es embajadora de la
UNESCO para sus programas de ayuda a la niñez.
Habló
de perdón, como la única salida para las personas para poder seguir viviendo y
re-armar sus vidas otra vez.
En su
caso, ella lo vio posible por su conversión al cristianismo. De otra manera, la decepción y la depresión
podría ser la única salida posible a una existencia marcada física y
psicológicamente para el resto de la vida.
Kim
Phuc estuvo el sábado 21 de Abril como la oradora principal en la Universidad de
la universidad Redemers, de Ontario, Canadá.
Su
historia y su vida puede leerse en la página de la fundación que ella lidera
en: http://www.kimfoundation.com/modules/contentpage/index.php?file=intro.htm
(para español clic en ES al tope de la página).
Kim
Phuc, una vida y una misión para admirar, en un tiempo y en un mundo cuando ya
no quedan muchos ejemplos.
(GS, 25 de Abril, 2012).
